jueves, 31 de agosto de 2017

Del mundo y sus cosas





Con el paso del mundo
del mundo en sus cosas
Nunca liberado y ya sin ganas de andar
Cae la noche del mundo, hora por hora
En ese pasar de niño y de viejo
el mundo transcurre y se mueve
en mí
se mueve
Nunca libre y cansado de siempre
la noche sube , día por día.
El niño y el viejo han conversado
la noche los vio hasta quedar en silencio
los dos.
El mundo que ya fue develado
sin secretos, espera la noche: El Misterio Sutil
A las pocas certezas las dejan
caídas  como flores viejas
del mundo y sus cosas.


Foto de Sebatiao Salgado


sábado, 20 de mayo de 2017

Cabeza de Chancho web




Queridos compañeros de la hermandad de Cabeza de Chancho. Han pasado 10 años del estreno de nuestra película en el BAFICI. Hasta ahora, es película que habla de nosotros, transcurría de boca , de mano en mano. Con un santoyseña casi secreto, y basado sólo en la calidad de los espectadores. Quién sabe en cuantos tugurios fue vista, por malandras y desangelados. Azorados de verse en los personajes como si fuera acá , a la vuelta . Y es que así fue. Un peli de acá  a vuelta, con gente de piel y ojos vivos. La cámara sí que los vió. Por ser verdad, la atravesaron , como un tren atraviesa, la tela de seda de una pantalla. 
Como director he decidido sacarla a la luz y lanzarla a las redes, del proceloso mar digital, noma te digo.



Con el señor Marcel Czombos estamos en otra de las patriadas que justifican  nuestro estar. Esas ideas que se hacen un poco atolondrados y en la duermevela de estos días de mierda, en los que el neoliberalismo se pavonea ante nuestros ojos. Como aquellos tiempos de menemismo impúdico y ramplón, que hizo parir un cine que algunos llaman aun independiente (independiente de qué, me pregunté más de una vez). Cine de prepo mejor, cine de la malaria, cine de abajo y de afuera, mejor. Periférico y morochón. Carachento y de perfume barato. Ahí sí, me gusta.



Con el Señor Czombos, decía, estamos haciendo una revista de Cine que llamamos Cinetosis. Ya la verán por ahí. La número cero, lanza de regalo un DVD de Cabeza de Chancho y un link para verla en la web.
 Eso quería decirles, hermanos. Espero, acepten lo ya decidido. Creo que amerita, la iniciativa con el tenor bello y desesperado de Cabeza de Chacho. Los saluda


Pablo Almirón, Director. Co-guionista, junto a Marcelo Aguirre de Cabeza de Chancho 


   

lunes, 13 de marzo de 2017

Fin de misa



sábado, 11 de marzo de 17
Gerónimo el más pequeño de mis hijos se fue a Olavarría a ver al Indio. En 1997 los fui a ver a los Redondos en Tandil. Dicen que éramos 21 mil, personas. No estuvo mal por lo poco. Embarrados de pies a cabeza, milongueamos el grupete de correntinos como si el futuro no existiera, siendo que ya había llegado. Recuerdo una estela de luces de bengalas naranjas en el contraluz de la lluvia mientras Ji ji ji hacia temblar el suelo fangoso.



 Ahora escucho Instituciones en casa con Nahuel, el mayor de todos. Ayer , mientras la lluvia caía sobre el barrio, oíamos Islands del Rey Carmesí. El tiempo transcurre y nos lleva en la música, el río balsámico. Camilo acaba de llegar. Él también flota en el mismo río con sus amigos buscando esa nota que vibra al barrio y al cosmos. El Tuerto y los Ciegos cierra el último acorde en el violín de Pinchevsky.

lunes, 13 de marzo de 17

Fueron unos 200 mil los que fueron a ver al Indio. Aventuran cerca de 500 mil almas. Olavarría quedó chica. Imposible albergar semejante marea humana. Se suman errores en la salida del estadio La Colmena que empezó con mal sonido y una avalancha al 3er tema. Todo muy tenso. La salida fué caótica. Murieron dos, pero puedo haber sido peor. 


El Indio Solari no pudo sostener el tótem que creó desde los Redondos. Ahora le espera el mutismo y tal vez crear algo más desde su bunker (antes que Mr Parkinson le termine de sacar el Demonio que encendió su alma con el fuego divino). Rito, Sacrificio, Bacanal y Fiesta tribal llegan a su fin.
Queda su lirismo y su música en los oídos de las huestes que vagan huérfanas en un tiempo ya sin héroes. Clima de época, señores.
Las fotos son de Marcos García


Posadata: La ferocidad con se relamen la sangre los coprófagos de turno, de toda edad origen y laya, también es un clima de época...

sábado, 17 de diciembre de 2016

Hacer cine no es lo mismo que hacer una peli.






Alguna vez salí de una sala porteña con un amigo, un poco abrumados por lo que acabábamos de ver. Una peli impecable desde lo técnico, narrativo y estructural. Caminamos un par de cuadras en silencio, incómodos, por la falta de certezas, con las imágenes dando vueltas en la cabeza. – Qué es lo que no me gusta de esa película?- me animé a arrimar. Lo que no te gustó, me contesta al instante, es que no tiene pelotas.
Creo que fue Orson Wells el que dijo que hacer una película no es tan difícil. Lo dijo un ególatra incurable, pero a la vez lo dijo el autor y director de Ciudadano Kane cuando tenía apenas 25 años. El cine, un oficio que se construyó a sí mismo como casi todas las artes. La academia, los libros, los profesores y los críticos vinieron mucho después, cuando el camino ya fué allanado por los pioneros primero y los maestros después: Griffith, Einsestein, y los que los siguieron en las décadas fundadoras, 20, 30 y 40. Luego, la aparición del cine espectáculo/entretenimiento logra obturar esos formidables procesos y que hoy es un hecho  marginal: el arte cinematográfico. El mainstream ha intoxicado todo el imaginario audiovisual del mundo: el hombre que consume es el hombre que mira Tv y de inmediato internet le coloca delante de los ojos lo que quiere(?), ver. Así es muy fácil caer en las emboscadas del que quiere y el que puede. A la vez  la tecnología logra sintetizar las herramientas para registrar la imagen en movimiento. Las herramientas están cada vez más al alcance de cualquiera, con lo que el oficio se pone al alcance de quien quiera. Aparecen las pelis, los actores, los guionistas, los actores y debajo de cada baldosa las huestes del cine amateur se proclaman cineastas. Tal vez sólo la música haya retroalimentado generaciones de músicos que salieron al arte desde el sólo oficio de tocar un instrumento. Un arte socializante: la música y el cine. Claro que no todos pueden decirse Bob Dylan, o Luis Alberto Spinetta aunque quisieran.  Digo que colocar las palabras Azul, Olvido y Nostalgia juntas, no te hace poeta. Tampoco si amontonás tres planos para traducir dichos estados del alma. O como dijo el gran Juan Gelman: Hay muchos poetas, pero poca poesía.
El último Guácaras 100% Regional ha sido extraordinario. El generoso festival correntino cuya impronta es la de dar pantalla a quien se le anime a la imagen y el sonido logró este año, 2016, un nivel excelente gracias a la selección, en Competencia Oficial, de un par de películas paraguayas que hicieron la diferencia. Zulema, y Marcas en el Agua, Dir. Angel Molina y Kuruzú Rebelde, Dir Miguel Aguero. Películas que por lejos han sido lo mejor del festival, incluso más allá de los premios, que ya se sabe, son pura subjetividad.
La imagen puede contener: una o varias personas, texto y primer plano
Puse atención en el cine de los paraguayos con Cuchillo de palo, Dir Renate Costas, allá por el 2010 y antes con Hamaca paraguaya, Dir Paz Encinas. O sea, me refiero a la generación emergente ya que desconozco a sus mentores originales. Lamentablemente sabemos más de la producción porteña, distante a mil Km de nosotros (cultural y políticamente hablando) que a nuestros hermanos paraguayos cuya impronta está en la música, en los rostros, en el hablar, en el comer, en los silencios piadosos de la política de los mismos capangas y caudillejos que padecemos en colores parecidos. Ellos son un País; a nosotros con un par de provincias nos basta y sobra. Hijos de la Gran Guerra, su magisterio es el del Dolor. Saben arreglárselas solos. Entienden la solidaridad del que se sabe independiente. No tienen un INCAA que los guíe y les diga qué deben hacer, cómo deben mostrarse, qué es lo que se dice y lo que se calla. No tienen un tutor que les enderece y los haga modositos a lo que la “industria” exige. Hacia ese Sur deberíamos marchar, correntinos, chaqueños, misioneros, formoseños y entrerrianos, ya que está.  Digo, dejarnos de joder con la potestad del INCAA y su ristra de supuestos sobre lo que debe ser por sobre lo que se quiere…y se ama. Todo centralismo tiene su periferia. El problema es cuando la periferia  se cree centralismo. No es poco común ver en la producciones locales y regionales, los tonos y atmósferas que pide la estética porteña. Poco importa si se es consciente de ello. El uso ideológico es imperceptible, por algo es ideología. De otro modo, no funciona. Se ha escrito mucho sobre la dialéctica del Amo y el Esclavo,  cuestión imposible de dirimir en este texto. El INCAA será de todos si el mentado federalismo se sale de los sillones entronados en Buenos Aires. Quitar esos bulones es tarea de todos. Mientras tanto y por ahora, de poco nos sirve a nosotros (la periferia),  que somos el Otro. Construyamos el cine con los hermanos paraguayos con los que tenemos más que conversar que con cualquier funcionario porteño, puesto a tutor lento.

Hace un par de semanas pude ver Monoblock de Fernando Cattaneo y Distancia de Joaquín Pedreti (Seleccionado en el Festival de La Habana, 2016) Cine amateur, cine con pelotas (disculpen lo poco académico). Cine correntino. Por ahí viene la cosa si es el cine lo que nos interesa. Este no puede ser decretado por el director ni sus admiradores ocasionales. Es como el vino, con los mismos ingredientes el vino puede ser otro. Es el tiempo quién dictamina , con menor o mayor suerte quién hace películas y si ellas pueden , con el tiempo ser Cine.  Mientras tanto una peli, puede hacerla cualquiera…



















sábado, 26 de noviembre de 2016

Muere Fidel



25 de noviembre de 2016, muere Fidel Castro


Al fin de la batalla, 
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre 
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!» 
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 

Se le acercaron dos y repitiéronle: 
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!» 
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil, 
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!» 
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 

Le rodearon millones de individuos, 
con un ruego común: «¡Quédate hermano!» 
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 

Entonces todos los hombres de la tierra 
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; 
incorporóse lentamente, 
abrazó al primer hombre; echóse a andar...

César Vallejo

viernes, 9 de septiembre de 2016

Perseguidos por la luz



  
  "(...) encontrar el camino más breve entre lo que se quiere decir y lo representado en la imágen finita, es una de las metas más arduas en el proceso de creación. Tender a la sencillez supone una atormentada búsqueda de la forma de expresión adecuada para la verdad que ha conocido el artista" A. Tarkovski

Cae la tarde. Una camioneta cruza la ruta a través de la hora mágica. La estela de luz afuera. Adentro cuatro hermanos del oficio repasan lo hecho (perseguidos por la luz).
Ya saben que todo es materia sensible, no existe lo otro. Las formas de lo que no está sin embargo los envuelve: una presencia ausente , impalpable.
 El cine en estado latente, es sólo formas que se mueven y balbucean algún lugar. Criaturas del tiempo que se contraen y se dilatan reclaman en silencio un lugar en dónde decirse. Una romería de niños viejos son, esas criaturas sin padre y sin madre con las manos en cuenco, mendigando el orden de la luz. Maltratados por el escarnio del Plan, perdidos en el magma digital.
Los cuatro perseguidos envueltos en la oscuridad que les reclama silencio, saben. Y saber no es suficiente. 


viernes, 20 de mayo de 2016

Corriendo en círculos




Corriendo en círculos
un mujer me toma de la mano la beso en la mejilla
me mira si. Me mira
Se calla su nombre. Entrecruza los dedos y se ve andar por 80 siglos
Yo la escucho pero no entiendo a esa mujer.
Me cuenta de un convento de una amiga alemana de la vergüenza
de la orilla de un río helado, de un zótano
Habla con una voz tenue de nieve blanda
Llueve de recuerdos que se le amontonan en la luz de la mañana
Corro en círculos, me tropiezo de mí, no me sale la voz
no sé si soy hijo o padre ya, me atraganto
Tras barrios me separan de esa mujer lejana de luna y monte
me teje un pullover con punto abeja
me coloca un paño frío en la frente con olor a vinagre
me guarda bajo la frazada y apaga la luz
en esa luz aun voy
corriendo en círculos.