viernes, 19 de julio de 2013

Cabecita linda





12 de septiembre de 2007
Nada mejor que detallar lo fugaz para detener lo fugaz.
Si llueve sobre el baldío, llueve sobre todo Laguna Seca, mi barrio. Acá sucede el mundo, por lo que a mi respecta.
Acá se escribió y se filmó Cabeza de Chancho (1999). Una película masculina según me dijo hoy Cristina Marrón desde Buenos aires.
Un horizonte de monoblokcs me rodea por un lado y por el otro casitas bajas de esas en las que el proletariado de trabajo precario desanda sus días. Mi avenida es la Medrano, la de Chirola es la Colón, la de Walter, Artigas, y la del Francés no me acuerdo. Ellos (por lo menos), son los protagonistas de una historia que me tomaré un tiempo para contar. Total, qué apuro hay, no?
Digo que la poesía es hembra y fugitiva y por ella andaré en más de una vez si la preciso.
Gerónimo (el menor de mis hijos- él tiene 9 y yo sólo 47 años-), se apoyó en la reja del balcón para ver llover. Con su casaca y capucha a lo Bono, me miro con sus ojazos extraterrenos un par de segundos de los que no se olvidan, compañero....
Todo luminoso, plateado. De la canchita al cielo hay un solo paso.





Walter, baila con un pollito mecánico. Un escena antológica me dijeron alguna vez



Pacce habla con Quinteros. Al fondo La película del Rey de Sorín





Horacio se despide de Lucía. Todos queríamos llevarla en el caño de la bici...




sábado, 13 de julio de 2013

El espejo y el pistolero







El impulso de escribir. De bajar al papel las primeras imágenes, el primer diálogo, la atmósfera y el tono. Poco a poco la búsqueda se estanca, en mi caso, si no hay algo que las traccione. Esa es la idea o el concepto suelo llamarlas, a falta de mejor definición.
Siempre fui autodidacta. Aunque qué es un autodidacta si todo ha sido ya descubierto por alguien antes.?
Lo original sique estando en la naturaleza. La usina biogenética que terminó creando un organismo que puede pensarse a sí mismo. Dios es otra película.
Hace un par de años atrás estábamos en una casa quinta en San Cosme. Veníamos de caravana muy intoxicados bajo un mango enorme que cubría la mitad de una piscina. Música, asado, vino tinto, y todo lo que regala la Pachamama.
Horacio, creo recordar estaba sentado al borde de la pileta, en unas bermudas azules, con la cabeza gacha y el sol cayéndole a pique sobre los hombros. Estaba mojado o muy sudoroso. El pelo se le pegoteba en la nuca. Mantenía la vista fija en el agua.
El espacio en sí, la casa rodeada de una galería, el techo , los pisos, los árboles tenían el pulso de lo que envejece como esas bicicletas colgadas en un galpón.
Ahí estaba  él, con algo sobre sus hombros, muy pesado.
Un pistolero crepuscular, una cuenta pendiente, un tiroteo feroz, un secreto, una tormenta de recuerdos que le caen encima los domingos por la tarde.
Así fue mas o menos, el origen de La Ballester Molina. Un guión que tiene ya unos dos años de buscar salirse. El título del guión ayuda. Le da cierta dirección, cierto aura. Los porqué y los para qué, suceden en todo el primer proceso de escribir un guión, es una parición: dar a luz...
La Ballester Molina fue una pistola creada en las factorías de la legendaría fábrica HAFDASA. La hispano argentina creó camiones, autos, motores diésel , de aviones, de lanchones, y algunos de sus sistemas de frenos terminaron en los Rolls Royce.  Esa fábrica es la historia de la Argentina tratando de salirse del sino agroganadero con que nos condenan las burguesías dominantes. Hasta hoy, en disputa.
A esta pistola la podemos colocar en la fila del Torino, la birome, y el dulce de leche....
Nuestro pistolero la guarda en el ropero y cuando el alcohol lo maltrata la saca  de su caja y desde el espejo lo miran todos los hombres que fué. Ese fue el comienzo...no está mal.




La que se esconde en el ropero



Un 6 por 6, motor criollo


El General, Carlos Ballester y el motor diésel




viernes, 5 de julio de 2013

Mariposa rusa






Pu 239 es el primer largo dirigido por un tal Scott Z. Burns ( un heavy del guión). Producida por HBO fue directamente al dvd con el título The Half Life of Timofey Berezin (La Media Vida de Timofey Berezin- 2006). Ambientada en un pueblo de la Ex Unión Soviética de mediados de los 90.
De cómo se puede hacer poesía desde la tragedia, me preguntaba.
Un pequeño Chernobyl ocurre en el pueblo y Timofey (Paddy Considine), recibe una dosis letal de radiación (100 rems), que lo deja con sólo 24 hs de vida. Su Vía Crucis radiactivo lo lleva a un periplo desolador, cuyo único objetivo es dejar unos dólares a su esposa (Radha Mitchell) y  a su pequeño hijo. Roba Plutonio (Pu 239 de la tabla periódica) para venderlo al mercado negro. Una procesión de desclasados, mafiosos, prostitutas, perros y mariposas lo acompañan a la muerte entre vómito y vómito.
De cómo puedo hacer un película después de esta dosis de luz radiactiva, me preguntaba.  
Guión, trama, actuación, montaje, luz, puesta. En fin , el cine en estado puro.  Salvaje.  


                                         Paddy Considine, Radha Mitchell y su hijo  el coleccionista de mariposas...




                                         Considine, un actor británico de los buenos


miércoles, 19 de junio de 2013

Gonzalo Rojas , el poeta chileno







19/02/03 11:41
Ana me compró en Blender’s y le pegué un par de tragos al mediodía. En algún momento, 
antes de salir hacia el programa de Marcelo, comencé a irme en los meandros del wisky . 
Me paré a mirar hacía el baldío y las casa de vecinos. Uno de ellos recién llegaba con su 
ropa de trabajo, y le ayuda a su hija. Le toca el hombro a su niña de pelo negro y recogido 
sobre la nuca. Tiene un pantaloncito corto y una remera descolorida.  Me dan ganas de llorar 
y así me quedé un rato con las lágrimas corriendo. Inefable y en estado de gracia, me dejé ir
un poco incómodo, con Ana y los críos dando vueltas.
Un día antes en “La página en blanco” (Canal a), estaba invitado un tal Gonzalo Rojas, poeta
 chileno. 
Neruda, Huidobro y Mistral anduvieron por él. No imiten a Poud decía , por si acaso -desde
unos de sus textos-, y yo recordé al El Viajero inmóvil que leí de un tirón en Arica, a fines de
los ’80.  Leyó ( de algún modo hay que llamar lo que hizo), un poema llamado Carbón. Otro 
que tituló Qué se ama , cuando se ama (no tenía Carver un cuento titulado así?). Los leía 
desde su Olimpo limpiamente. Como un cuchillo- diamante decía nomás lo que escribió
décadas antes sin muchas inflexiones ni alardes. Deslizaba acotaciones y consideraciones
para guiar a los oyentes paralizados y ciegos en el relumbrón inusitado y bárbaro. Un 
nudo en la garganta casi no me dejaba respirar, sin embargo de pie soporté la andanada de
palabras en el medio de la cara y mi mundo doméstico apenas si se sostenía de los hilos
con que cada día, de todos los días discurre mansamente. 




¿Qué se ama cuando se ama?
¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en particular fugaces
de eternidad visible?

Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.



Gonzalo Rojas, poeta chileno (1916- 2011)
De Contra la muerte, 1964.

sábado, 8 de junio de 2013

Herzog, el cíclope II







Aguirre, rodeado de pequeños monos amarillos a la deriva en su balsa de palos. El poderoso torrente lo lleva, turbulento y con la piedad en su lecho de piedra y de la buena muerte. Sabe que está todo perdido?. Se enteró de que ya no hay remedio?. Klaus nunca miente cuando gira la cintura y se mira en la desolación de la especie.
Werner habla mirando al lente. Las palabras  caen al suelo, se le caen de la boca. La cara inmutable. Solo en sus ojos se ve que hay un asesino detrás. La poderosa presencia de Kinski sobrevuela la charla.
Más tarde confiesa, que siempre quiso asesinarlo. Este le toca el hombro , lo besa en la boca. Se saca una foto copulando con un árbol caído . Una mariposa lo besa en el colmo de la piel y de el amor entre seres elementales. Se sonríe a sí mismo, y Woyseck se sube a su acantilado filoso, a matar lo que ama.
Werner lo ama. Es fácil saberlo cuando se tiene amigos......


                                          Klaus Kinski, (Aguirre , la ira de Dios, 1972)


                                                           Con un arma en cada mano...

                                                        Werner Herzog