Este espacio lo uso para compartir algunas de mis obsesiones. Algunas domésticas , otras que son parte central de mi vida.
sábado, 19 de abril de 2014
CARNASA, tres de un par perfecto.....
Tengo el borrador de un guión llamado CARNASA. Cada vez que le entro me quedo patinando en el quiero y no puedo. No me dá el cuero, simplemente.
Yo creo que el cine sirve para decir cosas importantes. El primero del decálogo de Kassacovsky dice algo de eso: No filmes si puedes vivir sin filmar.
Se agarra la cámara muy ligeramente, como quién no tiene otra cosa que hacer. Los devaneos del literato, el poeta, el cineasta, el artista, están ahí nomás bien cerca de uno y lo que se cree que es.
A propósito de Gabriel García Márquez y el modo en que habla del amor. Siempre me impresionó los adjetivos que coloca al lado de la palabra amor: cataclismo, estupor...
Sin dramatizar, mi relación con el amor erótico ( según la endeble clasificación de Fromm), ha tenido siempre ese tenor. Una suerte de tobogán, una sillita voladora, un gusano loco, una montaña rusa (a la que nunca subí porque sé lo que es estar enamorado), es lo que se me ocurre decir para no ofender al lector garciamarquiano. Uno se le puede animar a través del texto, una pintura, un graffiti, una canción dedicada al propósito (hay tantas). El amor y el hombre caminan junto desde siempre, se me ocurre decir en el colmo de las obviedades y ese camino es el peor, cuando no es correspondido. Nada hay nada más desolador.
Me quedo patinando por eso mismo. Porque no lo puedo explicar. Cuando uno cree que tiene el diálogo, el encuadre, la luz, la actriz...la escena se asusta de sí misma.
Son tres hembras descomunales. Una se pinta obsesivamente, la otra engaña una y otra vez ( se lo cuenta a un cura libidinoso que usa sus relatos para pajearse en la baño de su parroquia) la tercera se prepara para matar: o se suicida o lo mata. El amor de en serio (que es el único que me interesa), lleva sangre caliente y pura tripa como combustible. O al menos a mí me sucedió eso en mi pedestre vida amorosa.
CARNASA es la historia de Carmen, Nati y Salomé. Ellas deberían hablar por mi. Pero no logro sacarles una puta palabra para mi guión.
Tal vez no esté preparado y entonces, prefiero no filmar.....
jueves, 17 de abril de 2014
Helicóptero o el hambre y las ganas de comer......
El guión es un modo de dejar un rastro. La marca cierta de que se anduvo por aquí. Mucho más que una herramienta, más que un texto condenado a desaparecer, más que que un borrador de lo que va a venir luego en rodaje. Es el dato cierto de que la película va a tener un corazón. Alma pura hecha encuadre, luz y movimiento. El guión, los primeros apuntes es la semilla por venir.
Un acercamiento, un intento de tomar lo inasible.
Tengo por costumbre (que luego se convierte en método), guardar los borradores que dan origen a una idea. Esa búsqueda en la tinieblas de lo que se quiere y no se sabe. Un diálogo con uno mismo, inútil y condenado a la nada. Sin embargo de esos vestigios , sale la luz. Apuntes en cuadernos. Con letra en birome negra, apenas entendible, apenas audible. Caligrafía del hambre y las ganas de comer....:
El paso del tiempo, lo inconcluso, lo patético y lo maravilloso del
hombre que se autoexilio de la Madre hace rato: e ahí su pecado original...el
desafío a Dios es el desafío a la Madre Natura. Ofendiendo a nuestro costado
feminoide, el Macho Humano suicida a la humanidad (con él adentro). El
baldío. Una hoja helicóptero en la mano. De ahí en más el texto fílmico
discurre sobre Gaia. Los hijos se van, los proyectos a medias, el baldío
discurre...Ojo!!! el mapa de Corrientes. La hoja discurre. Se la tiro a mi hijo
desde el 3er piso. Tal vez, todo es conversaciones con Jerónimo. Un mapa recién
comprado en un almacén de la esquina?. El mundo en un papel de fragilidad
ridícula. La Mesopotamia, nuestro suburbio en el mundo. La metáfora de la
naranja para contar el planeta. En su
patio un grupo de piedras en círculo la protege del mal.
En ese espacio se baila la danza
de la piedra.
El material de base son los tapes en VHS filmados desde que llegué al
monoblock. La voz en off será el recurso que guíe, sitúe el clima:
claustrofobia e ira (?). El palomo, la mujer que no está, los hijos, algunos textos de perfil social, poemas, música (?). Estoy solo ?. lo demás es off??, Están
los amigos?, (creo que no). Blanco y negro?, es un corto o es un largometraje?.
La televisión?, creo que sí. Imágenes del Toro o cabeza tal vez…..debería ser un ensayo sobre lo cotidiano en
su costado más sórdido?, o sobre un creador
del tercermundo paveando?. Filosofando
mientras se rasca el ombligo?. Tal vez salir de la solemnidad pase por acá. Es
decir cualquier filósofo de barrio es de barrio y es filósofo. El indagar en su
estado mas primal….
martes, 15 de abril de 2014
Cuaderno de viaje
En enero del año 2000, comencé a escribir una suerte de diario. Voy a compartir alguno de esos textos, en la idea de que relatan un contexto, más allá de los estrictamente personal. Aunque, qué cuestión no es personal....no?
7 de enero de 00
Ayer
No sabía que iba a empezar con esto
Hoy
Son las 12 menos 5 y afuera esta pegando el sol. Escucho Octubre (“...con
ella soy rico gratis...”), Gerónimo deambula aburrido por la casa y Nahuel & Camilo miran al Pato Lucas.
Un grupito de 7 pendejitos juegan bajo el
chivato del baldío. Están en ronda -dos sentados y dos de pie- como
planificando algo. Enfrente y abajo pasó un perrito amarillo en la vereda del
almacén, que ofrece pan, regalos 2$, remera, hojota, alpargata. Adentro
atiende, desde hoy por lo menos, una adolescente de mini hiposa.
Ayer estuve en la Rock & Pop con Alain
y el Perro grabando un demo que se va a Bs As. Tal vez lo terminemos hoy. El Francés
esta cansado, también Marcelo, Ana también. Salí a las dos y pico de las
tarde, con el sol a pique, y volví a las 8 de la noche, mas o menos, sin nada
concreto y con la sensación de que no sirve para nada lo que estoy haciendo.
Hoy Walter llamó desde el baño de su
casa en el Apipé para darme el n° de su celular: 15677206, regalo de cumple de
Paia- la mujer que le coloco alegría a sus días- (y a sus amigos también,
porque no). Estuvimos de festejo hasta que el sol salió en su patio, hablando
al lado del jardín de Lidia y recordándola.
Papá esta bien de su riñón y mi hermana esta
lista para ir a Formosa. Yo saco la carne molida al balcón para que se
descongele mas rápido (voy a hacer unas hamburguesas). Abajo los pendejitos no
están más ,encima de los monoblock de enfrente se levanta una tenue columna de
humo. Al lado mío Gero esta desnudito y tiene mis zapatos puestos. “Esto es
efímero, como corre el tiempo.....”
Una
menos cuarto: Me dispuse a cocinar Pan de Cebolla según la receta de Matilde.
Cuando la coloqué al horno, empezó a salir humo por todas partes. El recipiente
tenía un agujero y la margarina se derramó y comenzó a quemarse. En fin, Matilde no va a estar orgullosa de mi...
Maradona se va a un centro de rehabilitación, parece. Coppola retoma una
frase del Diego: “Se entra fácil, pero no se sale fácil..”.
Foto de Leo Campodónico
A un costado anoté los temas que quizás
desarrolle en este diario: a) Las minucias y gestas cotidianas, las mujeres y
el sexo (textual), el cine , la música, la radio y lo que se lee, los críos y
Ana, los amigos.
Ana llegó puteando contra Alderete (el nuevo gerente que Menem puso al frente del PAMI). Favio
estrena Perón sinfonía del sentimiento. (Y si lo traemos a Corrientes con los
amigos?).
Escucho a Roos, Colombina , tema 5 de
Repertorio. Las pocas veces que me salen lágrimas, es casi siempre escuchando a
Zitarrosa, a Roos, a Spinetta, mirando “La película del Rey (la última vez fué
con María José).
Ayer el Francés decía cosas como esta: “el arquitecto malversó
fondos”, "Maribar me rechazó tres proyectos", “Estoy mal”. En un momento, a las 4
de la tarde mas o menos nos fuimos a su pensión. No tiene heladera(o la tiene pero no enfría nada) , yo
me tiré a dormir en el calor de la
habitación agotado por lo de Walter. Cuando despertaba lo veía al Francés
frente al ventilador ( que ya empezaba a tener olor raro), con un porro en la
mano, en silencio escuchando una radio de mierda. Yo me dormía de nuevo.
Mañana
Es sábado. No se que va a pasar. Tengo ganas de tomar güisqui ( Del que
toma Harvey Keytel)...
sábado, 29 de marzo de 2014
El Flaco
Sábado
de lluvia. Mi hijo , Nahuel, escucha al Flaco Spinetta.
Cuando
murió sentí que algo mío se iba con él. Algo inexplicable (para eso está la
poesía).
Yo vivía en el Barrio San Antonio y Spinetta no me era ajeno. Había escuchado
Superchería en LT7 y la conmoción aun me dura. En ese entonces, con la poca
edad, en una provincia ultraconservadora, viniendo del Pirayuí, escucharlo era
muy arduo. Lo más parecido fue cuando me comí un par de cucumelos: lo
inenarrable, el borde de las palabras, el balbuceo del niño, el asombro del
viejo cuando mira para atrás, el estar nomás, sin aquí y sin ahora.
En esto de las redes un día escuché azorado, un sonido de cuando tenía 16 años.
Mientras
escucho Azafata del tren fantasma, le cuento a Nahuel que ese fué el tema que "ví" en el televisor blanco y negro un día de 1975 (Ana me ayuda con los
números: yo tenía entonces, 16 años).
Cuando
murió el Flaco sentí que se moría el hermano mayor que pude haber tenido. El
que te dice no te golpées con esa piedra, abrí los ojos, cuidáte. No es el
Padre , es el hermano mayor. Es la generación que se tragó la dictadura
militar.
Un
incendio en el Canal 11 de entonces destruyó todas las cintas. Pero el audio
esta hoy en casa. Ahora Perdonado,
sale por las ventanas del Monoblock B, la lluvia acompañana al viejo perro blanco, condenado , por el
diablo de febrero.
Ha
pasado casi 40 años y el Flaco canta como aquel día en el Barrio San Antonio.
lunes, 24 de marzo de 2014
El Viejo Symns
Lo conocí al viejo Symns a través de le revista Cerdos & Peces, allá por los ´80.
Era un apéndice ( o mejor una protuberancia de El Porteño), en dónde escribían el Indio Solari, Vera Land, Tom Lupo, Ricardo Ragendorfer y por sobre todo , por sobre todo, las flamígeras editoriales de Enrique Symns. A todo hijo de la dictadura que haya recorrido esas páginas- en los tiempos en que el alfosinismo parecía una primavera-, seguro leerlas era un salto hacia adelante, como sacarse algo de adentro. Una infección purulenta, un pedo primordial, un vómito alucinante por dónde salían todos los bichos de la dictadura. Inoculados en la escuela, la familia y el barrio.
Allí conocí a W. Borrouhgs, Bukowsky, Perlongher, Foucault, Artaud. Esa piara de autores cuyos textos eran cuchillos afilados en la piedra del odio a las instituciones. Esas instituciones, en dónde el miedo y la vergüenza nos convierte en enemigos de lo mejor de nosotros mismos.
Luego de esas páginas( las de Crisis y Fin de Siglo ciertamente), uno salía como chancho al batatal, hociqueando en las librerías a ver si era verdad que existían esos tipos de pluma como yilé.
Textos revulsivos, incómodos, perturbadores, iluminadores en dónde confluían el asco y la dicha. La Democracia se envolvía otra vez en una bandera andrajosa y maloliente, se pintaba la cara doliente, se ponía linda con rimmel barato y un rouge parecido al rojo.
Symns timoneaba su nave enloquecida y la llevaba mar adentro a un puerto que todos sabíamos que no existía.
Un día nos visitó a la Carrera de Comunicación Social. Dió una charla sobre Periodismo no se qué, con su vaso de ginebra a la diestra. Lo fuímos a ver los amigos de siempre abrumados por su presencia de loco enfermo. En una de las aulas de la Escuela Sarmiento dió una charla para un grupo de compañeros que nos dejó doloridos en el alma. Luego lo llevamos a LT7!!. Hermosilla Spak no pudo con su verborragia hiriente y se quedó solo en la emisora escuchando una larga de ristra de oyentes solidarizándose con él. Los que pudimos lo seguimos en una caravana de alcohol por los bares de la ciudad. Mucho después volvió con la misma actitud irreverente. Lo registré con mi vhs, saluda desde una pequeña ventanilla, canta un blues, recita poemas como escupitajos y terminamos todos, comiendo una pizza frente a la Plaza Cabral. El Ciego Bordón siguió con él hasta quién sabe dónde de esa noche correntina.
Con el tiempo lo ví un par veces. Una, en la misma redacción de la revista que luchaba por sobrevivir. Ya corrían los tiempos del menemismo. Bajámos al zótano con el Perro Pujol y vimos azorados las pilas de revistas que luego nos regaló. Arriba nos esperaba en un bar frente al Parque Lezama. El mismo en el que una noche escuché a Pajarito Zaguri.
Otra vez nos citamos, en el legendario bar, El Británico. Cuando me senté a su mesa estaba tomando un vaso de gancia con vodka. De a ratos metía su mano al interior de su saco y sacaba con la uña de su meñique una dosis matinal que le hacía brillar los ojos de niño.
El viejo Enrique Symns es el último periodista argentino que nace de una tradición de los ´60. Del rock, literatura rebelde, LSD, inconformismo militante. Una raza de caballeros solitarios, escépticos, desesperados librepensadores en contra de todo lo que tenga uniforme, abogados, profesores, médicos y siquiatras (la policía del alma), la Iglesia y todo poder oculto, detrás del Poder.
martes, 18 de marzo de 2014
La lluvia en el techo de zinc (reflexiones de un tipo que vive en un tercer piso)
Las
palabras y los sentidos cambian según el lugar en que se las aprende y se las
pronuncia.
La
lluvia no es la misma para alguien que nació en el campo y otro que vive en la
ciudad. Tomar distancia es interesante para saber como suena sobre el techo de
zinc. Un hombre de campo nunca dice: - qué hermoso atardecer!. El sol para él
es un aliado o un anemigo. Todo depende.
Acá
en el monoblock B suena de lo lindo. No sé cómo sonará en los techos del Barrio
La Olla. Pobrerío de sobre llovido,
mojado.
Ahí
se posan un par de palomas en el techo vecino. Las veo a través de la ventana
verde de mi cuarto.
Cuando
vivía cerca del Pirayuí las palomas eran unas u otras: Picuí, Torcaza, Yerutí.
Todo depende.
Acá,
ciertas palabras no hubieran tenido
sentido en dónde mi niñez andaba de monte y ñangapirí: mouse, monitor, LCD, Procenex,
fibromialgia, cervical, Pregabalina 25mg, Macbook, carré de cerdo, Red Label,
facebuk, Listerine, split, etcs.
En
el campo mi viejo me enseñó ciertos sonidos. El pájaro yaguá, la perdiz, los
suirirí cuando bajaba el sol. No era necesario levantar la vista para verlos.
Ñacaniná, curiyú, lobizón, teyurugai. Cuando llovía mucho se pedía que escampe
o se clavaba un hacha en la tierra.
Aun así, alguien cocina unos
chipacueritos. El olor a grasa derretida me hace tener ganas de comerme uno. La
lluvia no es para todos igual. Y las palabras se dicen y se padecen según el
lugar. Todo depende.
Lo
digo yo en el tercer piso y cuando la lluvia paró, por fin.
Las fotos fueron tomados por Leo Campodónico durante el rodaje de Helicóptero
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